LA CARICIA DE LA BRISA






-P.236

Quisiera ser la brisa que temprana
pasea por la playa junto al río,
dejando los carmines al estío
de equinoccios azules de mañana.

Con florestas cubriendo la verdana
madreselvas preñadas de rocío,
brilla la luz por su espasmo bravío
en nuevas brisas que del viento emana.

Cubierto está el estero por las hierbas
del rojo cerezal y paz sin quejas
en voces que me llegan sin acerbas.

El vuelo prenupcial de las abejas
con flores perfumadas de las serbas
y la suave caricia que nos dejas...


Stefania Ceruti
9/11/2009